El trabajo remoto continuará imperando, aunque la población se vacune

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Aunque la vacuna conta la COVID-19 está animando mucho a economía, en el futuro los entornos de trabajo no volverán a ser lo mismo, ya que el teletrabajo ha llegado para quedarse. Como explican los expertos de Gartner, la mayoría de los líderes de recursos humanos tienen intención de que los empleados puedan seguir teletrabajando, independientemente de que se acabe la crisis sanitaria.

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Los expertos de Gartner han realizado una encuesta a 130 líderes de recursos humanos, en la que se revela que el 90% tiene pensado permitir que sus empleados sigan trabajando en remoto, aunque llegue la esperada vacuna contra la COVID-19, al menos de forma parcial. Y el 60% afirma que continuará ofreciendo modalidades de trabajo flexible a sus empleados. Mientras tanto, los expertos de Gartner prevén que el 50% de la fuerza laboral mundial querrá regresar a su lugar de trabajo una vez que la vacuna esté disponible, aunque sea para realizar parte de su jornada en la empresa.

Como explica Elisabeth Joyce, vicepresidenta de asesoría en la práctica de recursos humanos de Gartner, “con el lanzamiento de la vacuna COVID-19 acercándose, los líderes de recursos humanos ahora se enfrentan a una avalancha de preguntas, incluso si pueden o deben exigir que los empleados se vacunen, cuál es la responsabilidad del empleador en ayudar a los empleados y sus familias a vacunarse, y cómo la liberación de vacunas impacta su estrategia de regreso al lugar de trabajo”.

Así, el 62% de los líderes de recursos humanos que han entrevistado afirman que tienen pensado seguir aplicando las medidas de seguridad que vienen utilizando desde el inicio de la pandemia, después de que se expanda la aplicación de las vacunas contra la pandemia. Aunque casi un tercio de los entrevistados afirma que no se requerirían máscaras en el lugar de trabajo, ni se mantendría el distanciamiento social en las áreas de más flujo de personas.

Joyce explica que “en este momento, las organizaciones están considerando diferentes políticas para los empleados que reciben la vacuna y los que no. Lo más importante es que los líderes de recursos humanos están tomando estas decisiones con la expectativa de que tengan que corregir el rumbo a medida que aprendemos más”. Por otra parte, cuando la vacuna esté disponible de forma masiva, el 60% de los líderes de RRHH tratará de alentar la vacunación entre sus trabajadores, pero no establecerán la obligatoriedad de vacunarse. Además, un 60% proporcionará recursos al personal para que sepa dónde vacunarse, mientras que un 44% tiene pensado cubrir o subsidiar los costos de la vacuna para su plantilla.

Por último, Joyce explica en su informe que “si bien existen preocupaciones en torno a la vacuna contra la COVID-19, incluida la privacidad y la seguridad de los datos, en última instancia, hay muchos factores involucrados en la toma de decisiones sobre la estrategia de vacunación de una organización, incluidas las regulaciones del gobierno local. Por lo tanto, es fundamental que los líderes de recursos humanos trabajen en estrecha colaboración con sus socios legales y de cumplimiento”.