Este año se recuperará el flujo de emisión de credenciales inteligentes

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DNI Europeo - Seguridad

Los problemas que se han dado en la cadena de suministro de chips ralentizaron el mercado de credenciales inteligentes en los dos últimos años, y los gobiernos han tenido problemas para renovar los pasaportes y DNI. Este año seguirá habiendo dificultades por la baja disponibilidad de componentes, pero los expertos prevén que se recuperarán los niveles de envío anteriores a la pandemia.

Durante el año pasado los gobiernos tuvieron problemas para emitir credenciales inteligentes, como pasaportes y DNI electrónicos, debido a la escasez de chips en la cadena de suministro, aunque la baja demanda de pasaportes ayudó a superar estas dificultades. En 2022 el flujo de viajeros internacionales se restablecerá, impulsando de nuevo la demanda de este tipo de documentos, y los expertos creen que la emisión de pasaportes recuperará los niveles anteriores a la pandemia, ejerciendo más presión sobre los proveedores de chips para la nueva generación de credenciales inteligentes.

Según un informe publicado por ABI Research, aunque la escasez de estos componentes continuará en 2022, este año los envíos de estos documentos gubernamentales podrían aumentar hasta unos 596 millones de unidades. Y los expertos prevén que seguirán incrementándose hasta alcanzar 766 millones para el año 2026.

En el caso de los pasaportes inteligentes, se espera que para 2024 los gobiernos emitan unos 176 millones de unidades, lo que permitirá satisfacer la demanda de renovaciones por la recuperación de los viajes internacionales. Los investigadores explican que esta tecnología no está viéndose tan afectada por la escasez de chips como otros mercados de semiconductores, pero no está exenta de desafíos que enfrentará la industria en los próximos años.

Lucas Stewart, analista de investigación de identidad digital ciudadana en ABI Research, dice que “si bien se ha sentido un mayor impacto de la escasez de chips en ciertos mercados finales, como la industria automotriz, por ejemplo, el mercado de identidad gubernamental se ha protegido de la escasez de chips”. Explica que este mercado se basa en licitaciones, por lo que existen ciertas obligaciones contractuales que presionan a los fabricantes para garantizar el suministro.

Por otro lado, dada la importancia que tiene la identificación ciudadana para los servicios públicos, los gobiernos han priorizado la entrega de credenciales y han elevado la presión sobre los proveedores. Muchos de ellos están exclusivamente dedicados a estos dispositivos y algunos incluso son propiedad de ciertos gobiernos, sobre todo en Asia, lo que a priori permite asegurar la disponibilidad, pero los fabricantes no están libres de la escasez de materiales para la fabricación de sus productos.

En su informe, Stewart destaca que el precio promedio de venta de los chipsets para credenciales inteligentes también está teniendo un papel en la asignación de pedidos, y los proveedores están priorizando la fabricación y entrega de los productos que proporcionan mayor margen de beneficio. Esto afectará notablemente a la disponibilidad de módulos SIM, que tienen un bajo ASP. Pero señala que “con nuevas oportunidades y renovaciones en el horizonte, donde la demanda se está recuperando de la pandemia, tal vez veamos un mayor efecto de la escasez en la identificación del gobierno en los próximos años donde, actualmente, las implicaciones son mínimas”.

Anticipa que la escasez global de chips en este ámbito comenzará a reducirse a partir de finales de 2022, como mínimo, y no se prevé que el problema llegue a solucionarse hasta 2024. Esto está elevando el ASP de los componentes que se integran en las credenciales inteligentes y los investigadores prevén que esta situación continuará hasta un tiempo después de que se alivie la escasez en la cadena de suministro. Así, probablemente no se recuperarán los precios anteriores a la pandemia a corto plazo, ya que los fabricantes tratarán de recuperar las inversiones realizadas para incrementar su capacidad de producción.

Finalmente, Stewart dice que “si bien no afectará los proyectos de identidad existentes, los aumentos de precios se sentirán en los nuevos negocios que, junto con la lucha por obtener suministro, se sumarán a la dificultad a corto plazo en lo que respecta al crecimiento, lo que hará que las ganancias de participación de mercado sean una perspectiva desafiante a corto plazo”.