Sinergia entre la robótica móvil y los vehículos autónomos

  • Transformación Digital

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Los vehículos autónomos se presentan como el futuro del transporte personal y comercial, pero existen otras alternativas que los propios fabricantes están considerando. Una de las ideas más interesantes es utilizar robots móviles autónomos en forma de conductores, una tecnología que evoluciona más rápido que los sistemas ADAS, y que la industria ya emplea como base para su desarrollo.

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La industria del automóvil está esforzándose por desarrollar los coches conectados como antesala a los vehículos autónomos, mientras trabaja en sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS). Aunque varias marcas se jactan de que pueden proporcionar vehículos capaces de conducir solos, la realidad es que queda mucho trabajo por hacer antes de construir el ecosistema de transporte automatizado.

La clasificación de niveles de autonomía en los vehículos establecida por la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE) va desde el nivel 0, donde el conductor debe realizar todas las operaciones, hasta el nivel 5, que se considera como completamente autónomo. Aunque a partir del nivel 3 los coches ya son capaces de conducir solos en muchos escenarios, y ya existen propuestas interesantes de este nivel, muchas marcas tienen dificultades para fabricar productos de Nivel SAE 3.

Uno de los enfoques en los que se está trabajando de cara a los niveles 4 y 5 es el de autobuses y camiones autónomos, pero hay muchos retos a superar todavía. Mientras tanto, la tecnología de robots móviles autónomos (AMR) está experimentando una evolución más rápida gracias a los numerosos usos industriales en los que ya se está utilizando. Los propios fabricantes de automóviles utilizan este tipo de robots como base para seguir mejorando sus ADAS, y algunos se plantean la posibilidad de utilizar estas máquinas en ciertos casos de uso de conducción autónoma.

La industria de robots enfocada en este segmento ya ha construido ecosistemas avanzados de conectividad, mapeo del entorno e inteligencia artificial para que los AMR puedan trabajar con seguridad en entornos donde hay muchas máquinas en movimiento y personas trabajando. Según algunas firmas de la industria de automoción, estas tecnologías están sirviendo para mejorar los sistemas ADAS, las redes V2X y para optimizar el funcionamiento de sensores, baterías, comunicaciones e interconexión con otras plataformas digitales.

Los expertos afirman que un AMR puede considerarse como un pequeño automóvil autónomo capaz de transportar mercancías o personas, y sus características han ido mejorando para ofrecer velocidades más elevadas y capacidades de adaptación superiores. Para ello emplean tecnologías de localización y mapeo simultáneos (SLAM), sensores y cámaras de nueva generación, radares LiDAR y otros sistemas avanzados que permiten reconocer el entorno y reaccionar correctamente ante circunstancias cambiantes.

Hay ejemplos destacables en la industria del automóvil que han basado su desarrollo de ADAS en las tecnologías AMR, como por ejemplo BMW, que en 2020 fundó la empresa Idelworks, inicialmente dedicada a la fabricación de AMR. Anteriormente ya había trabajado en robots de transporte inteligentes (STR) para el manejo de mercancías y logística en sus propios almacenes y fábricas.

Otro movimiento interesante relacionado con la sinergia entre robótica móvil y vehículos autónomos está en Huawei, que tras la adquisición de Boston Dynamics en 2020 ha lanzado nuevos AMR como punta de lanza de su negocio. Este año, durante la feria CES 2022, ha presentado su visión de que la robótica y la movilidad son complementarias, afirmando que el desarrollo de una de estas tecnologías acelera el de la otra.

Toda esta sinergia entre la robótica móvil y los vehículos autónomos cobra una nueva dimensión al añadir a la ecuación los vehículos aéreos no tripulados, que en el futuro permitirán crear servicios de aerotaxis y otras modalidades de transporte por aire sin piloto. Ante estos avances los expertos de ambas industrias recomiendan seguir apoyándose en los avances que se están produciendo en estos dos mundos, buscando sinergias que impulsen la innovación hacia nuevas formas de transporte autónomo, tanto para uso personal como para aplicaciones comerciales en transporte público, en la industria o la logística.